Como habrán visto, el nombre de este blog es “quasi palea”, que significa “como paja” en latín. Lo llamé así a causa de un suceso que ocurrió en la vida de Santo Tomás de Aquino, que le hizo decir que todo lo que había escrito le parecía como paja y sumirse en el silencio en el último tiempo de su vida aquí abajo.
Por si a alguien le interesa, aquí está más detallado el asunto:
Según surge de los testimonios de Bartolmmeo di Capua en el Proceso Napolitano de Canonización (nro. 79) y de Guglielmo Tocco en la Vita Sancti Thomae Aquinatis (cap. 33), el 6 de diciembre de 1273 cuando Tomás celebraba la misa de San Nicolás en la capilla del convento de Nápoles que estaba dedicada a dicho santo, tuvo un largo arrobamiento y derramó abundantes lágrimas. Estaba como fuera de sí (en éxtasis). En la siguiente misa que oye (era su costumbre hacerlo) no ayuda, sino que sólo se queda quieto, llorando, de rodillas, aunque sin ningún signo de tristeza.
Desde aquel entonces, dejó de dictar a sus secretarios y de escribir (se encontraba redactando el tratado acerca de la Penitencia, de la tercera parte de la Summa Theologiae).
Ellos acudieron varias veces a la celda de Tomás para que les continuara dictando, pero fray Tomás se negó a hacerlo. En su escritorio ya no estaban más los códices, las plumas, los tinteros que solía haber allí. Todo estaba en un armario y fray Tomás llorando arrodillado en el piso.
Reginaldo (su secretario y amigo) le pregunta por qué ha dejado de realizar una tarea tan grande que servía para alabanza de Dios y para iluminar al mundo. Él simplemente le contesta que no puede más.
Reginaldo continúa tratando de convencer a Tomás durante unos días, hasta que luego de una semana, al ser nuevamente cuestionado por fray Reginaldo, fray Tomás dice que no puede continuar escribiendo ya que todo lo que ha escrito le parece paja en comparación a lo que ha visto y le ha sido revelado.
La expresión “quasi palea” la saqué de un poema de un gran escritor argentino, lamentablemente no tan conocido como debería serlo: Leonardo Castellani.
Aquí se las copio. Es muy bella.
Más adelante también pondré los fragmentos de la biografía de Santo Tomás que escribió Chesterton que se refieren a esta cuestión, la más importante de la vida del santo.
Oración de Santo Tomás por la sabiduría
"Omnia haec, oh Reginalde, mihi jam videntur quasi palea"
Luz de la luz y rosa de la rosa
foco y fuente de todo lo que es vida
que pretendo apresar con mi atrevida
torre de silogismos rigurosa,
Tripersonal natura misteriosa
inaccesible intelectual guarida
de quien el hombre sueña y el suicida
muere, y el cosmos vive, el ángel goza ...
En piedra de razón, luz de sagrario
y cemento de humano pensamiento
de mi summa el andamio extraordinario
he levantado en inaudito intento...
Quiero que un soplo tuyo lo haga viento
lo haga música mística tu aliento
y un rayo lo haga polvo de incensario.
Por si a alguien le interesa, aquí está más detallado el asunto:
Según surge de los testimonios de Bartolmmeo di Capua en el Proceso Napolitano de Canonización (nro. 79) y de Guglielmo Tocco en la Vita Sancti Thomae Aquinatis (cap. 33), el 6 de diciembre de 1273 cuando Tomás celebraba la misa de San Nicolás en la capilla del convento de Nápoles que estaba dedicada a dicho santo, tuvo un largo arrobamiento y derramó abundantes lágrimas. Estaba como fuera de sí (en éxtasis). En la siguiente misa que oye (era su costumbre hacerlo) no ayuda, sino que sólo se queda quieto, llorando, de rodillas, aunque sin ningún signo de tristeza.
Desde aquel entonces, dejó de dictar a sus secretarios y de escribir (se encontraba redactando el tratado acerca de la Penitencia, de la tercera parte de la Summa Theologiae).
Ellos acudieron varias veces a la celda de Tomás para que les continuara dictando, pero fray Tomás se negó a hacerlo. En su escritorio ya no estaban más los códices, las plumas, los tinteros que solía haber allí. Todo estaba en un armario y fray Tomás llorando arrodillado en el piso.
Reginaldo (su secretario y amigo) le pregunta por qué ha dejado de realizar una tarea tan grande que servía para alabanza de Dios y para iluminar al mundo. Él simplemente le contesta que no puede más.
Reginaldo continúa tratando de convencer a Tomás durante unos días, hasta que luego de una semana, al ser nuevamente cuestionado por fray Reginaldo, fray Tomás dice que no puede continuar escribiendo ya que todo lo que ha escrito le parece paja en comparación a lo que ha visto y le ha sido revelado.
La expresión “quasi palea” la saqué de un poema de un gran escritor argentino, lamentablemente no tan conocido como debería serlo: Leonardo Castellani.
Aquí se las copio. Es muy bella.
Más adelante también pondré los fragmentos de la biografía de Santo Tomás que escribió Chesterton que se refieren a esta cuestión, la más importante de la vida del santo.
Oración de Santo Tomás por la sabiduría
"Omnia haec, oh Reginalde, mihi jam videntur quasi palea"
Luz de la luz y rosa de la rosa
foco y fuente de todo lo que es vida
que pretendo apresar con mi atrevida
torre de silogismos rigurosa,
Tripersonal natura misteriosa
inaccesible intelectual guarida
de quien el hombre sueña y el suicida
muere, y el cosmos vive, el ángel goza ...
En piedra de razón, luz de sagrario
y cemento de humano pensamiento
de mi summa el andamio extraordinario
he levantado en inaudito intento...
Quiero que un soplo tuyo lo haga viento
lo haga música mística tu aliento
y un rayo lo haga polvo de incensario.
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